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El
Aligustre es un arbusto perenne que crece tanto a pleno sol como en la
sombra. Se adapta casi sin problemas a todo tipo de suelos y, además,
es muy resistente a la contaminación.
Su único requisito para que dé flores es ser podado. Este
proceso ha de realizarse al menos tres veces al año, principalmente
en primavera, verano y otoño.
Resulta muy útil en pequeños jardines, y si se le recorta
es bastante fácil conseguir setos formales o informales, según
el gusto y la experiencia de cada uno.
Poda formal
Se
utiliza principalmente con plantas tupidas que toleran o requieren de
podas habituales, como es el caso del Aligustre.
Cuando vayas a realizar este proceso es importante que tengas en cuenta
un aspecto: intenta que la base de la planta quede más ancha que
la parte superior. Con esto conseguirás que la luz entre mejor
a cada rincón de la planta. Además, evitarás que
la planta sufra en el caso de que se deposite la nieve en ella.
Por otro lado, la poda formal permite conseguir un efecto de delimitación
magnífico en jardines, separar zonas o incluso aislarlo del exterior.
También, a la vez, conseguirás una protección extra
para el resto de plantas o flores que estén cercanas a este seto.
Poda informal
El
Aligustre también se puede podar de manera informal,
aunque, sin lugar a dudas, es más recomendable la mencionada anteriormente.
Se consigue podando únicamente cuando el arbusto lo requiere, y
no forma ninguna pantalla ni se persigue ninguna forma regular. Es ideal
para que lo realicen aquellas personas con poca experiencia en jardinería.
Es recomendable utilizar este tipo de recorte en arbustos o plantas que
mantienen durante su crecimiento una forma más o menos definida.
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