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Un
entorno natural puede parecer mucho más apagado y moribundo si
no está poblado por las plantas adecuadas, aquellas encaminadas
a llenar de viveza y luz la zona en la que habitan. La fotinia, por la
claridad de sus hojas, es una de ellas. Esta planta recibe su nombre del
color luminoso de su follaje, así como por su espectacular floración
en primavera. Tiene su origen en Japón, China y la isla de Formosa,
donde era muy abundante en pequeños valles y como parte integral
de los jardines orientales.
Se le asigna el sobrenombre de Siempreverde, precisamente por
los matices permanentes de sus hojas, incluso en los meses más
fríos. Es frecuente encontrarnos con ella en parques y parterres,
ya que suele ocupar lugares recónditos y espacios reservados a
su minúscula estatura, siendo su intenso color blanco lo que llama
la atención de incluso los más despistados.
Variedad reluciente
No
se conocen distintos tipos de fotinias. Por lo general, los cambios los
impone la naturaleza de la propia planta, ya que a lo largo de las distintas
estaciones se puede observar una continua evolución, sobre todo
respecto a su deslumbrante riqueza de color.
Esta especie experimenta un giro en la tonalidad de sus hojas; desde
los rojizos característicos que presenta cuando todavía
es joven, pasado por el morado. Por su parte, el follaje pasa por distintos
tonos de verde, siempre brillantes y de gran intensidad.
Junto con ello, su floración, que tiene lugar aproximadamente
en el mes de abril, despierta gran interés por una gama de blanco
vivo dispuesto en conjuntos de ramilletes y complementado con la gradación
del rojo del fruto.
Cuidados y multiplicación
Se
reproduce por semillas y estacas, aunque puede injertarse a los pies de
otra especie, como por ejemplo el membrillo, ya que en ocasiones se pretende
aumentar su tamaño y transformar su cuerpo arbustivo en una masa
vegetal algo más robusta. Pese a su rápido crecimiento,
es aconsejable plantar la fotinia en suelos arcillosos.
En caso de plantarla en un suelo pobre, conviene reforzar el terreno
con fertilizantes para que la planta se fortifique con el tiempo y se
desarrolle sana. Requiere un ambiente soleado y abundante luz, donde poder
lucir sus brillantes hojas verdes, así como un riego regular de
dos o tres veces por semana.
El cultivo de esta especie, pese ser originaria de los países
orientales, se ha ido extendiendo entre los amantes de las plantas debido
a su estructura mínima, ideal para calles, parques y jardines.
Gracias a esta especie, además de dar pinceladas de luz en reducidos
espacios vacíos, conseguiremos revivir numerosas zonas verdes sin
dedicarle excesivo tiempo al jardín.
Fuentes Zoobotanicojerez.com;
Plantencyclo.com;
Waste.ideal.es/fotinia.htm
Imágenes: Anisn.it;
Thierry.jouet.free.fr;
Ffpri-kys.affrc.go.jp;
Asahi-net.or.jp;
Botanic.jp
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