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Rhododendron,
del griego rhodon -rosa- y dendron -árbol-, es
un arbusto de hoja perenne perteneciente a la familia
de las ericáceas y originario de Extremo Oriente. En Europa alcanzó
su esplendor como planta ornamental en la segunda mitad del siglo XIX.
El género agrupa aproximadamente 800 especies,
todas ellas de una elevada utilidad decorativa que, junto a las rosas,
son los arbustos de flor más populares.
Sus hojas son verde oscuro, ovaladas, muy similares a las del laurel
y las flores oscilan entre una amplia gama de tonos. Su floración
suele tener lugar entre primavera y verano. Aunque algunos no superan
los 50 cm. de altura, otros pueden llegar a alcanzar 3 metros, por ello
son requeridos para proteger casas y terrazas.
Para un perfecto estado
El rododendro necesita para su óptimo desarrollo unos cuidados
básicos:
Es preciso que se halle en suelos
ácidos. Lo habitual es que el pH sea 5, aunque hasta 7 podrá
sobrevivir. El terreno tiene que conservarse continuamente húmedo
y ha de gozar de un buen drenaje.
- Resiste muy bien un extenso abanico de temperaturas,
aunque en casos extremos- tanto de frío o calor-, le provocaría
la muerte. En invierno soporta hasta 0º y en verano 26º aproximadamente,
con lo cual en los meses más cálidos
se recomienda que esté a la sombra. El resto del año lo
situaremos al sol.
- Hay un abono especialmente indicado para plantas
de suelo ácido, y además se debe agregar a la tierra quelato
de hierro; con una cucharada bastará para regular el pH y evitar
el riesgo de algunas enfermedades, como la clorosis.
- En los casos en que lo queramos trasplantar de maceta, es conveniente
dejar acabar la floración, que dura unos 20 días, para
no perjudicar su crecimiento. Se recomienda abonar la tierra dos veces
al año, normalmente se hará en primavera y otoño.
-
El
riego
es aconsejable que sea muy continuo y con agua sin cal; la más
apropiada es la de lluvia. Pulverizaremos las hojas en los meses de
verano, con cuidado de no mojar las flores.
- No se podan,
ya que motivaría una disminución en el número de
flores en sucesivas temporadas. Sólo se permite hacerlo para
retocarlas ligeramente y siempre después del proceso de floración.
Cómo se reproduce
La multiplicación
de esta planta puede realizarse mediante:
Estacas:
se enraízan con las estacas. Es el sistema más habitual
de propagar los rododendros. El factor primordial es la temperatura,
por ello es recomendable que se realice en invernaderos. Su crecimiento
suele ser rápido y de calidad con este método.
- Semillas: han de recolectarse cuando comienzan a
abrir las cápsulas y se plantan en el invernadero
entre el invierno y la primavera. Si las vamos a tener mucho tiempo
almacenadas, ha de ser en un lugar seco. Para un resultado perfecto,
es muy importante tener en cuenta factores como la temperatura y la
ventilación. Crecen lentamente.
-
Injerto:
tras practicarles el injerto, es preciso dejarlas reposar con una intensa
humedad y una temperatura que fluctúe alrededor de los 20º.
A medida que se van fortaleciendo, se trasplantan al suelo ácido
donde germinan durante dos años.
- Acodos: consiste en enterrar una planta sin separarla
de la "madre" hasta que produzca raíces. En ese momento
ya podremos desligarlas.
Cuidado con las enfermedades
El
rododendro es muy susceptible de padecer plagas o trastornos. Entre las
más frecuentes nos encontramos con la clorosis
férrica -es debida a la escasez de hierro en el suelo y se
combate aplicando quelatos de hierro-, la lepra -origina
ampollas y un trastorno en el color de las hojas- y la acción de
ciertos hongos, que consiguen pudrir las flores.
Respecto a las plagas, pueden producirse por multitud
de insectos y parásitos como los gorgojos, orugas,
cochinillas o la araña
roja. Se recomienda el uso de acaricidas o insecticidas. En cuanto
a los hongos, sus síntomas son una elevada sequedad,
así como descomposición en las hojas. Han de combatirse
con fungicidas.
Anota estas curiosidades
Los posos de café actúan como excelente
abono para los rododendros y, en general, para las plantas que requieren
suelo ácido.
- Si las flores no se abren es porque hemos regado
demasiado. Es mejor dejar descansar al arbusto.
- Contiene un alto grado de toxicidad en sus componentes.
- Se recomienda su uso como estimulante respiratorio.
Reportajes recomendados:
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en otoño
Los
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Redacción/TusPlantas.com
Imágenes: University
of Richmond
Fuentes de información: Plantas
de Jardín y Real
Jardín Botánico de Madrid
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