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Cuando
nuestros tulipanes o narcisos ya han florecido, nos encontramos con jardines
o macetas con plantas aún verdes, pero de las cuales ya no obtendremos
más flores este año. Aquí comienza nuestra tarea
para obtener flores espectaculares la próxima temporada. Pero ¿Cómo?
Lo primero que debemos hacer es continuar regando con normalidad los
bulbos. La razón es que, cuando estos ya han florecido y las hojas
continúan verdes, comienzan a almacenar nutrientes para resistir
el largo periodo de descanso y florecer la próxima primavera o
verano.
Tareas principales
Debemos
esperar a que la parte aérea de nuestros bulbos, es decir, las hojas
y ramificaciones, se sequen completamente. Este es el momento de desenterrar
los bulbos para guardarlos y protegerlos de las heladas del invierno.
Esta operación de desentierro debe realizarse con mucho cuidado,
dado que si lo realizamos de manera brusca o con excesiva prisa, corremos
el riesgo de dañar el bulbo exteriormente y poner en peligro su
supervivencia. Normalmente, si se encuentra plantado en un jardín,
utilizaremos una pequeña azadilla. Pero si está plantado
en una maceta, esta operación es mucho más rápida;
basta con voltear la maceta y sacar los bulbos. Retiramos la tierra de
éstos, los limpiamos con agua, sólo si es necesario y en
el caso de que la tierra no se desprenda completamente de ellos, y los
dejamos secar en un lugar seco y a la sombra, pero nunca al sol.
Esperamos hasta que los bulbos estén secos y limpios, y los etiquetamos.
Y uno puede preguntarse: " ¿Para qué? Si yo ahora reconozco
a una dalia o a un narciso". El problema es que dentro de 6 ó
7 meses, cuando debamos plantar de nuevo los bulbos, ya no recordaremos
cual es cual o el color de cada flor. Por ello es importante agrupar en
diferentes cajas las distintas clases de bulbos, distinguiendo el tipo
de bulbo y el color de la flor, o colocar una etiqueta adhesiva en cada
uno de ellos especificando momento de plantación, momento de floración,
flor y color.
El último paso
Pero aún nos queda una última tarea antes de poder cerrar
las cajas de almacenamiento. Debemos espolvorearlos con un fungicida y
un insecticida y, así, evitar la desagradable sorpresa de encontrar
dentro de un tiempo todos los bulbos infectados por hongos u otro tipo
de plaga.
En resumen, las cuatro tareas que nos esperan con nuestros bulbos son:
desenterrar, limpiar, clasificar y desinfectar.
Artículo realizado por Maeva para Tusplantas.com
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