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Si
te interesa la jardinería, ya sabrás que tienes dos formas
distintas de multiplicar las plantas que más te gustan. Una de
ellas es mediante la siembra de semillas, pero ésta no siempre
te dará buenos resultados. La segunda es la reproducción
vegetativa, la solución perfecta para aquellas variedades que no
se extienden fácilmente mediante simiente, ya sea por problemas
de fertilidad o por lo complicado y lento del proceso.
La técnica se fundamenta en la capacidad que tienen muchas plantas
para propagarse a partir de la regeneración de sus partes seccionadas.
Tallos, hojas o raíces pueden crecer y convertirse en un nuevo
individuo independiente. Se trata de una forma de reproducción
asexual, es decir, la que necesita de un solo progenitor para dar origen
a nuevos ejemplares, que
serán genéticamente idénticos a él.
La parte más empleada es el tallo. Gracias a este método
puede formar las llamadas ‘raíces adventicias’, nombre
con que se denomina a aquellas que se desarrollan desde estructuras distintas
a las propias raíces.
De tal palo...
La
principal ventaja de la reproducción vegetativa es que puedes conseguir
réplicas exactas de las plantas que tú elijas, ya sea por
que están sanas y robustas o, simplemente, porque son tus preferidas.
No obstante, has de evitar los abusos ya que puedes llegar a sobreexplotar
al ejemplar ‘madre’ y provocar la aparición de malformaciones.
También se puede anticipar el comienzo de la producción
en algunas variedades, como pueden ser los árboles
frutales. Pero la reproducción vegetativa tiene algunos inconvenientes.
Iguales, pero menos duraderas
El
más destacable es el riesgo de traspasar cualquier enfermedad que
tenga la planta madre hacia los nuevos ejemplares, ya que estos crecerán
con todas las características del progenitor. Por eso es muy importante
que pongas toda tu atención en la previsión ante cualquier
plaga mediante los cuidados oportunos.
Además, las nuevas generaciones nunca vivirán tanto tiempo
como la madre; y el mismo proceso de reproducción implica herir
a la planta porque será necesario cortar algunas de sus partes.
Tipos de reproducción vegetativa
1.
División de mata: se puede realizar en plantas que desarrollen
varios tallos desde la raíz. Es tan simple como cortar uno de ellos
y volverlo a plantar en las condiciones adecuadas. El otoño o el
inicio del invierno son las épocas indicadas para hacerlo.
2. Esquejes o estaquillas: Las partes que se utilizan son fragmentos
de tallo, de rama lignificada, de hoja o de raíz. Desarrollan raíces
nuevas muy rápidamente.
Algunos ejemplos:
-
Esquejes
herbáceos: son los más sencillos. Tienen que hacerse al
principio de la primavera o en pleno verano.
- Semileñosos y de coníferas: tardan más tiempo
en echar raíces. La mejor época para los esquejes de coníferas
son los meses septiembre y octubre.
Esquejes de hojas: hay que cortarlas a la altura de los nervios principales.
Se utilizan, por ejemplo, en begonias.
- Esquejes de raíz: se realizan en aralias, manzanos y otras
especies leñosas.
3.
Injertos: consiste en un pegar un pedazo de tallo con yemas (injerto
o púa) sobre el tallo de otra planta, (patrón o portainjerto).
Se utilizan sobre todo en el cultivo de frutales y plantas ornamentales,
y, a veces, también en plantas herbáceas. La técnica
es complicada y requiere unos mínimos conocimientos sobre los distintos
tipos de injerto y su adecuación a cada especie.
4. Acodo: hay que inclinar una rama hasta que haga contacto
con el suelo y fijarla dejando la punta libre y levantada. Se tiene que
tratar con cuidado, porque hasta que eche raíces será muy
frágil. Cuando se separe de la madre debe hacerse con un corte
limpio.
5.
Multiplicación por órganos de reserva: se puede hacer
con tallos o raíces. En el primer caso, por medio de rizomas (tallos
horizontales que crecen bajo la tierra), cormos (tallos subterráneos
que almacenan alimento), bulbos (tallos subterráneos cortos rodeados
de hojas gruesas) o tubérculos (engrosamientos subterráneos
del tallo). Se aplica en gladiolos,
jacintos, lirios, etc... Las raíces se emplean en otras flores,
como dalias o ranúnculos.
Fuentes: Revista Garden Pro; Cecyt15.ipn.mx;
Agrodigital.com
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