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Existen
numerosos elementos para decorar el jardín y hacerlo más
atractivo y original. Uno de ellos es el estanque artificial, una bonita
forma de ocupar espacios que no tengan ninguna utilidad específica.
Antes de comenzar su construcción, conviene asegurarse de que el
espacio empleado no se usa para nada, para lo cual, previamente, se puede
marcar éste con una cuerda con el fin de visualizarlo y establecer
la medida idónea.
No conviene olvidar que cada estanque es diferente a los demás,
por los elementos que se coloquen en su interior y por la forma que
adquiera. Por este motivo, hay que pensar en profundidad cómo
se va a construir y cómo se va a decorar antes de proporcionarle
un lugar y una forma concreta.
Elegir el lugar
Conviene
saber que los espacios elegidos deben estar situados en un lugar donde
reciban la luz solar al menos durante 4 ó 6 horas
al día, para que las plantas y el agua conserven sus buenas condiciones.
Por el mismo motivo, no se debe situar al pie de algún árbol,
ya que éste despedirá hojas u otros elementos vegetales
sobre el agua y pueden ser fuente de algunas infecciones. En el caso de
que en la casa habiten niños, conviene proteger el estanque mediante
una valla.
Cómo instalarlo
Si te decides a incorporar este elemento en tu casa, puedes recurrir a
las lonas. Con ellas, tendrás la ventaja de poder
dar la forma y el tamaño deseados, así como la profundidad
que requiera, dependiendo de la decoración que se vaya a emplear.
El primer paso en la instalación consiste en cortar el césped
con una profundidad de 10 cm. y en forma de rectángulo.
En
la parte del estanque que se decida dedicar exclusivamente al agua,
la profundidad debe alcanzar los 20 ó 30 cm, mientras que, en un
segundo paso la zona restante se debe dar la profundidad final deseada.
Así, una vez finalizado, el estanque deberá contar con 60
cm. de profundidad, ya que 20 de ellos estarán ocupados por una
base de arena, tierra vegetal y gravilla.
El siguiente paso consiste en colocar la lona que formará la base
el estanque, para lo cual previamente hay que asegurarse de que las paredes
hayan quedado completamente lisas y de que no existe ningún
objeto capaz de romper la lona, como las raíces de los
árboles colindantes. Una vez colocada, se debe estirar dejando
que se pose de forma lenta y procurando que quede una pequeña parte
por fuera, alrededor de todo el hueco, con el fin de poder fijarla y asegurarla.
Tres o cuatro días después de haber llenado el hueco de
agua, cuando se haya ubicado correctamente la lona, se debe proceder a
la fijación de la misma, plantando césped por encima del
borde que había quedado en la parte exterior.
No obstante, existe otra forma de instalarlo: la colocación de
un estanque prefabricado de plástico, que se puede
adquirir en cualquier centro especializado en jardinería. El inconveniente
de esta alternativa es que el tamaño y la forma no siempre se adecúan
a las necesidades de los jardines.
Cómo decorarlo
Existen
múltiples formas de decorar el estanque para hacerlo atractivo.
Sin embargo, siempre conviene respetar el sistema ecológico, para
lo cual conviene dividir el espacio en, al menos, dos zonas:
una para plantas palustres o pantanales y otra para peces
y plantas acuáticas. Otra parte esencial en la decoración
es la colocación de piedras naturales o baldosas artificiales
alrededor del mismo. Éstas se pueden combinar con césped,
gramíneas o juncos con el fin de insertar el estanque en el entorno
natural del jardín.
Por su parte, la tierra que forme la base del fondo
ha de ser arcillosa y con un espesor de, aproximadamente,
20 cm. Asimismo, es necesario cuidar la calidad del agua para que la vida
que se cree en el estanque goce de la mejor salud posible. Por este motivo,
se debe escoger el agua más adecuada, dependiendo del lugar en
el que se encuentre el jardín. Así, si el estanque se va
a instalar en una zona industrial, conviene que el agua no sea pluvial,
de arroyo o estanque natural. Además, es necesario mantener el
agua limpia y en condiciones óptimas para favorecer la vida en
el estanque.
Por
otro lado, existen numerosos complementos que se pueden añadir
al estanque con el fin de darle originalidad y belleza. Uno de los más
empleados son las cascadas, que además de ser
ornamentales proporcionan oxígeno al agua. Además, su instalación
es sencilla, ya que se puede hacer mediante la colocación de algún
tipo de piedra natural o artificial y la creación de un curso de
agua, mediante una bomba normal de circulación.
Otra posibilidad es la inclusión de una fuente,
siempre y cuando no existan nenúfares, ya que son incompatibles.
Por último, hay que señalar que por la noche es muy decorativa
la iluminación
del estanque. Ésta se puede situar dentro del propio hueco o en
la parte exterior, con focos que iluminen el agua. No obstante, conviene
saber que las luces subacuáticas perjudican el ritmo natural de
la vida del estanque.
Las plantas
Una parte esencial de la vida que se crea en un estanque artificial
son las plantas, ya que cumplen una función ornamental y otra
útil, la dificultad de que crezcan algas dentro de este espacio.
Además, son imprescindibles para la vida de los peces, por su
función suministradora de oxígeno.
Existen
muchas especies que se pueden emplear en la decoración: por ejemplo,
las denominadas sumergidas, cuya principal función
es dar protección a la fauna acuática. Hay que tener en
cuenta que, en otoño, éstas disminuyen considerablemente,
para volver a brotar en primavera. Otro tipo de planta ideal para situarlas
aquí son las flotantes que, por su floración
y aspecto exótico, ofrecen una belleza especial a cualquier espacio.
Siempre viven por la superficie acuática, aunque sus raíces
se extienden hacia el fondo del agua y algunas suelen arraigar en el suelo
del estanque.
También
existen plantas con hojas flotantes que nacen de un tubérculo
enterrado en el fondo del estanque, pero cuyos largos tallos ascienden
hasta la superficie donde se pueden ver sus bellas flores. El inconveniente
es que poseen unas hojas muy grandes que ocupan mucho
espacio en la superficie acuática, por lo que en ocasiones entorpecen
el desarrollo de otro tipo de vida. Por último, hay que señalar
que una de las plantas más apreciadas en estos espacios, por la
belleza de su flor y su colorido, es el nenúfar.
A ello hay que añadir que su floración es muy larga (desde
comienzo del verano hasta finales del otoño), por lo que son de
gran utilidad ornamental en largos periodos de tiempo.
Los peces
Lo óptimo es que el estanque incluya una mezcla de peces de especie
apropiada para este tipo de vida y que sean compatibles entre ellos. Además,
éstos cumplen un importante papel en el ciclo de vida natural
del estanque. Para mantener el buen estado de salud de estos animales,
es necesario proporcionarles una alimentación adecuada, que debe
ser principalmente nutritiva. Asimismo, hay que saber que, para las especies
tendentes a remover mucho el fondo, conviene establecer un suelo de gravilla
y tierra arcillosa con el fin de que el agua no parezca turbia constantemente.
Redacción/Facilisimo.com
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